Para
conocimiento del improbable lector dejo hoy esta poesía satírica sobre la
ingeniería y la política, muy decimonónica pero a su vez muy actual: "Cuestión de chimeneas", compuesta en su día por el
ingeniero militar y Coronel de Pontoneros Don Pablo Parellada y Molas a
mediados del XIX, y muy popular en el antiguo Cuerpo de Ingenieros del Estado y
en la propia Escuela de Madrid:
El Coronel
Sabirón
Pimentel de Bustamante
fue Ingeniero Comandante
de la plaza de Gijón;
y faltando alojamiento
proyectó el tal Coronel
de nueva planta un cuartel
para todo un regimiento.
Pimentel de Bustamante
fue Ingeniero Comandante
de la plaza de Gijón;
y faltando alojamiento
proyectó el tal Coronel
de nueva planta un cuartel
para todo un regimiento.
El proyecto
concluido
según el
reglamentario,
por el
conducto ordinario
a Madrid fue
dirigido
a la Real
aprobación;
y esperando
honra y provecho
quedóse tan
satisfecho
el Coronel
Sabirón.
Ya llegado al Ministerio
el proyecto
de cuartel,
lo informa
otro Coronel
de diferente
criterio:
el Coronel
Palareas,
el cual es de
otra opinión
distinta de
Sabirón
en cuestión
de chimeneas;
y tiene como
verdad
que las redondas
no valen,
pues las
ondas de humo salen
con poca
velocidad.
Y le convence
a cualquiera,
científicamente,
así:
"equis
igual a raíz de pi
por raíz de
escorzonera".
E informa que
es procedente
que, de orden
superior,
pase el
proyecto a su autor
con la coleta
siguiente:
"Sírvase
Usía variar
las chimeneas
de forma,
debiendo
tener por norma
el volverlas
a trazar:
que en las
que son muy usadas,
como en
cuarteles y fondas,
son muy malas
las redondas
y excelentes
las cuadradas
para que
salga al momento,
sin
dificultad, el humo.
De Real Orden
se lo emplumo
Para su
conocimiento".
Mas cambia la
situación
y, de orden
de Su Excelencia,
Palareas va a
Valencia
y a Madrid va
Sabirón.
Ya en
Valencia, Palareas
también
proyecta un cuartel
y (está
claro) pone en él
cuadradas las
chimeneas;
lo manda a la
aprobación,
y se viene el
caso a dar
que lo tiene
que informar
el Coronel
Sabirón:
el cual, por
las derivadas
y por
trigonometría,
demuestra la
teoría
de que, si se
hacen cuadradas,
no tiene el
humo buen paso
y se obstruye
pronto el tubo:
porque
"bé elevado al cubo
es igual a cé
elevado al vaso".
E informa que
es procedente
que, de orden
superior,
vuelva el
proyecto a su autor
con la coleta
siguiente:
"Sírvase
variar Usía
la forma de
chimenea,
y basarse en
las ideas
admitidas hoy
en día:
según las
cuales, las ondas
del humo son
evacuadas
muy mal,
cuando son cuadradas
y muy bien,
si son redondas.
De Real Orden
se lo planto
para el
consiguiente efecto".
Viendo tales
discusiones
entre uno y
otro señor,
el capitán
profesor
que explicaba
Construcciones,
gramático
pardo viejo
y mentor de
adolescentes,
a los futuros
Tenientes
dio este
prudente consejo:
"Al
proyectar chimeneas,
primero se
indagará
si en el
Ministerio está
Sabirón, o
Palareas;
y se pondrán
dibujadas,
para que no
tengan pero,
redondas, si
está el primero;
si está el
segundo, cuadradas.
Que en
cuestiones de criterio
huelga toda
discusión:
siempre tiene
la razón
el que está
en el Ministerio".
Pablo Parellada
y Molas (1855-1944), ingeniero militar, Coronel de Pontoneros y profesor de la
Academia General Militar de Zaragoza
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Obras del Canal de Isabel II (1854),
puede verse toda la fuerza de trabajo humana que culminó ese gran hito de la
ingeniería civil española
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